Mención especial
Hay personas que van más allá de su función. Que no solo cuidan — acompañan, sostienen, y se entregan con una dedicación que supera con creces el deber.
Cristina Serradilla, pediatra de Natalia en Sevilla. Ana Díaz, su pediatra en Córdoba.
Dos mujeres extraordinarias que siguieron a Natalia con una competencia, una humanidad y un compromiso que nos dejaron sin palabras. No son simplemente médicas que encontramos en el camino. Son mujeres que pusieron su corazón en cada decisión, cada momento, cada batalla por Natalia.
Gracias, Cristina. Gracias, Ana. Natalia tuvo la suerte de estar entre las mejores manos posibles — y nosotros, la suerte de teneros a vuestro lado.